I. FUNDAMENTO: El hematocrito puede determinarse por métodos manuales o métodos automáticos.
Los manuales
consisten en la centrifugación de la sangre, aplicándola una fuerza de 2000 a
5000g (macrométodo) o de 12.000 a 15.000g (micrométodo).
Los automáticos
se basan en dos principios:
1. Cálculo matemático del hematocrito a partir de los
valores de recuento de góbulos rojos (RBC) y volumen corpuscular medio (VCM), obtenidos con anterioridad.
2. Análisis de la sombra que produce la
población eritrocitaria, al reflejarse en un campo oscuro.
Con los métodos manuales también se cuentan, junto con el volumen de los hematíes, el de los leucocitos, las plaquetas y el del plasma que queda atrapado entre los hematíes.
Por ello, el valor del hematocrito conseguido con métodos automáticos es más exacto y suele ser 1 a 2 unidades más bajo que el logrado con métodos manuales.
II. MATERIAL NECESARIO:
1. Tubos capilares de vidrio de 7 a 7,5 cm de longitud y 1mm de diámetro interno.
2. Algodón o gasas.
3. Centrífuga de microhematocrito.
4. Regla milimetrada o un lector de
hematocrito.
III. REACTIVOS:
- EDTA tripotásico dispuesto en tubos.
IV. MUESTRA:
-Sangre venosa.
Comentarios
Publicar un comentario